Los avances técnicos han permitido someter el yogur a un proceso de pasteurización que por el calor elimina las bacterias lácticas, pero a su vez prolonga la vida del producto hasta tres meses y facilita su conservación, porque no requiere frío.
Según los expertos ,el yogurt pasteurizado no es yogurt, es una leche fermentada diferente que está en una posición intermedia entre la leche y el yogur. La leche fermentada fresca, el clásico yogur, se diferencia de cualquier otra porque contiene dos bacterias específicas vivas y activas que son las que le confieren los beneficios adicionales para la salud. Tiene una caducidad de 28 días desde su elaboración y debe guardarse en el frigorífico para que mantenga todas sus propiedades.
El yogur pasteurizado tiene las mismas características nutritivas que el yogur habitual, pero carece de estas bacterias que han sido destruidas en el proceso de su fabricación. En cambio, tiene un mayor período de validez y se mantiene a temperatura ambiente.
En la fabricación de un yogur pasteurizado se siguen los mismos pasos que en la del yogur hasta la fermentación de la leche. Después se aplica un proceso térmico en el que se destruyen las bacterias lácticas. “Como consecuencia del calentamiento, en el que el yogur se introduce en unas bombas centrífugas, las bacterias mueren y se rompe la textura del yogur, al que se deben incorporar gelificantes y espesantes para restaurarla”.
Ventajas de este tipo de yogur
Tiene tres principales ventajas, las cuales son:
- Su fácil conservación: el inconveniente del yogur tradicional es que se debe conservar en frío. En cambio, el yogur pasteurizado no lo necesita y se puede mantener fuera del frigorífico sin que afecte la calidad del producto, pudiendo conservarse donde la persona lo desee (en el cajón de la oficina, en la cartera, etc.).
- Su larga vida: este tipo de yogur no caduca en 28 días como el tradicional, sino que su duración alcanza los tres meses.
- Su materia prima: está elaborado con leche líquida, mientras que los yogures tradicionales se realizan parcialmente con leche en polvo.
Tanto el yogur pasteurizado como el tradicional tienen los mismos beneficios: su aporte nutritivo, proteínas, vitaminas y calcio, todos derivados de la propia leche. Por ello, cuanto mejor sea la calidad de la leche utilizada en su producción mayor será el aporte nutritivo.

